Empareja las palabras con las imágenes para abrir la puerta de la historia.
Caminábamos por la montaña cuando Eli preguntó:
«¿Oyes eso?» Me cogió de las manos.
Me dijo que la siguiera hasta el fondo del valle. Allí corría un río.
Entonces, Eli preguntó: «Riri, ¿sabías que el agua nunca se queda en un sitio? Viaja mucho. Va a distintos sitios».
Me quedé sorprendida. Le dije: «No lo sabía, Eli. ¿De dónde viene el agua? ¿Y adónde va el agua?».
Eli pió y dijo: «Primero las gotas de lluvia caen al suelo.
Y, son absorbidas.
Luego, las gotas se juntan en el fondo del valle.
Se forma un río como éste.
El agua fluye hasta la desembocadura». Solté una risita:
«¿El río tiene boca?».
Allí vierte todas las gotas de agua. Pueden desembocar en un río más grande, un lago o un océano».
Yo seguía sin entender. Pregunté: «¿Pero de dónde vienen las gotas?».
Eli me explicó: «Durante sus largos viajes por la superficie del planeta, el agua se evapora.
Entonces, en forma de vapor, se elevan pequeñas gotas.
Con ellas se forman las nubes».
Empecé a entenderlo: «¡Las nubes! Ajá, de donde viene la lluvia».
Eli sonrió: «Sí, cuando las nubes están cargadas de gotas, vuelve a llover. Entonces, ¡las gotas empiezan otro viaje!».
Arrastre y suelte las etiquetas de los nombres en sus lugares
correctos en la imagen para completar la historia.