¡Relaciona cada cualidad del inventor con su descripción correcta para empezar tu viaje creativo!
Una mañana, estaba practicando mis habilidades de vuelo, haciendo girar mis pequeñas hélices para planear suavemente por el aire. Pero justo cuando estaba empezando a cogerle el truco, ¡SNAP!, me encontré enredada en un lío de ramas.
«¡Eli!», grité, esperando que pudiera ayudarme. Eli revoloteó hacia mí para evaluar la situación. «Riri, creo que hoy necesitamos una lección especial», dijo pensativa. «¿Qué tal si aprendemos sobre inventores?». Mientras trataba de desenredarme con cuidado, explicó: «Los inventores son personas que crean cosas nuevas para resolver problemas. Ven los desafíos como oportunidades». Eso me hizo pensar. Si los inventores resuelven problemas, ¿podría aprender sobre ellos ayudarnos a salir de situaciones difíciles como esta? Como el tema parecía complicado, decidimos visitar a Poki, que siempre aclaraba nuestras dudas.
Cuando llegamos a casa de Poki, Eli le dijo que necesitábamos saber más sobre los inventores y cómo piensan para tener sus ideas. Entonces Poki nos dijo: «Para entender a los inventores, hay que conocer tres de sus rasgos clave: curiosidad, perseverancia y creatividad».
Me incliné hacia delante. «Entonces, ¿los inventores siempre hacen preguntas, nunca se rinden y piensan en nuevas soluciones?». «¡Exacto!», dijo Poki. «Pero la mejor manera de aprender es resolviendo un problema, ¡como hacen los inventores de verdad!». Intrigados, Eli y yo esperábamos con impaciencia el desafío.
Poki señaló una rama rota donde solían posarse muchos pájaros. Y dijo: «El reto es sencillo: inventad una solución para que los pájaros puedan descansar allí de nuevo». En ese momento, saqué un cuaderno y empecé a dibujar un complicado diagrama lleno de líneas, hasta que al final parecía un brazo robótico.
Eli, por otro lado, pensó en usar hojas para tejer un pequeño nido temporal. Pero cuando intentamos unir lo que habíamos pensado, nos dimos cuenta de que las dos ideas no funcionaban juntas. Entonces, le preguntamos a Poki: «¿Qué hacemos ahora?». Poki sonrió. «Recordad, un inventor no se rinde cuando se enfrenta a un problema. En su lugar, mira las cosas de manera diferente y trabaja en equipo para crear algo nuevo».
En ese momento, revisamos nuestros planes y empezamos a discutir cómo combinar las dos ideas. De repente, Eli me dijo: «¿Y si tu brazo robótico pone las hojas en la rama?». En ese momento, mi cerebro lleno de cables se iluminó y le dije: «¡Eso es brillante!»
«¡Y con mis hélices, puedo probar la estabilidad de la estructura desde diferentes ángulos!». Tras horas de trabajo, pruebas y ajustes, logramos crear un robusto nido en forma de puente. Lo monté con precisión robótica, mientras Eli recogía hojas para reforzarlo. Finalmente, un grupo de pájaros se posó en nuestro invento, piando alegremente.
«¡Lo conseguimos!», exclamamos al unísono. Poki nos miró y con sus ojos sabios dijo: «¡Excelente trabajo en equipo! Ahora, decidme, ¿qué habéis aprendido sobre los inventores?».
Eli se sacudió las plumas: «Los inventores son curiosos y siempre buscan nuevas soluciones». Yo añadí: «Y no se rinden, aunque algo no funcione al principio». El profesor dijo: «¡Exacto! Pero lo más importante es que los inventores trabajan mejor cuando colaboran y combinan sus ideas».
Esa noche, mientras las estrellas centelleaban en el cielo, Eli y yo descansábamos bajo el árbol, contemplando la obra maestra que habíamos conseguido hacer, llena de pájaros. «Gracias por la lección de hoy, Eli. Los inventores son increíbles», dije. «Y tú, Riri, tienes todo lo que se necesita para ser uno», respondió Eli.
A partir de entonces, cada vez que nos enfrentamos a un problema, recordábamos las palabras de Poki: pensar como inventores y nunca dejar de aprender.
Elige la respuesta correcta para cada pregunta.